Encontrar a un bajista es raro, la mayoría son guitarristas que tuvieron que suplir (quizás a regañadientes) de bajista en su banda (incluso Paul McCartney tuvo que hacerlo), más raro es encontrar a alguien que haya escogido el instrumento por encima de otros como su primera opción, pero lo más raro de todo es encontrar a un bajista que no disfrute de usar las diferentes técnicas para lograr armonizar y ¿por qué no? también "clavar solos".